sábado, 19 de octubre de 2013
sábado, 21 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
sábado, 31 de agosto de 2013
Hay secretos de la boca y secretos del corazón.
La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes.
Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos a mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven.
Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos todos los días, obligándolos a permanecer en lo más profundo de nosotros. Allí se quedan, volviéndose cada vez más pesados, enconándose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar el corazón que los contiene.
El temor de un hombre sabio-Patrick Rothfuss
La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes.
Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos a mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven.
Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos todos los días, obligándolos a permanecer en lo más profundo de nosotros. Allí se quedan, volviéndose cada vez más pesados, enconándose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar el corazón que los contiene.
El temor de un hombre sabio-Patrick Rothfuss
miércoles, 28 de agosto de 2013
Tareas de esas que están buenas
Historia de una persona feliz
Se llama Remolino y es feliz. Siempre lo fue, hasta los días en que estaba medio triste. Le pasaron cosas, pero no puede recordar un día al que pueda considerar "malo".
Vive en una casa con flores, en una calle con viento.
Le gusta el color amarillo de su puerta, y oler el olor de los libros (porque, sabes? el olor de los libros te muestra un poquito de la esencia de lo que te cuentan).
A veces se acuesta en el pasto, y siente la tierra, y se sorprende de las motitas que aparecen de tanto mirar el cielo.
Cuando va a pasar el tren, le gusta esperar, así mirando las vías, para verlo pasar. Y le gusta como suenan algunas palabras, y lo que significan otras.
Vive en un barrio de gente que es feliz, y que se junta a bailar algunas noches, y que cuelgan farolitos en las calles, y que saben escuchar el silencio. Y ama a toda esa gente, aunque no se si piensa mucho en el amor
(Alguna vez pensaste en el respirar?)
(Alguna vez pensaste en el respirar?)
sábado, 27 de julio de 2013
domingo, 30 de junio de 2013
sábado, 29 de junio de 2013
jueves, 27 de junio de 2013
miércoles, 26 de junio de 2013
Nada hay grande que no sea resultado de incontables fragmentos reunidos con un mismo propósito.
Las montañas resultan de fragmentos de roca y fragmentos de tiempo reunidos para hacerse altura.
Los cielos son fragmentos de agua y fragmentos de altura reunidos para hacerse tiempo.
Los días del Fuego - Liliana Bodoc
miércoles, 12 de junio de 2013
sábado, 25 de mayo de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
domingo, 12 de mayo de 2013
jueves, 4 de abril de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
miércoles, 13 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
"Volví a pasear la mirada por la taberna y todo aquello me pareció sumamente ridículo. Aquella gente sentada en los bancos, con capas y más capas de ropa, comiendo con cuchillo y tenedor. Lo encontraba todo absurdo y artificioso. Era increíblemente gracioso. Parecía que estuvieran jugando un juego y ni siquiera se dieran cuenta. Era como un chiste que hasta entonces no había entendido."
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