jueves, 22 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
domingo, 18 de mayo de 2014
domingo, 11 de mayo de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
sábado, 19 de abril de 2014
domingo, 13 de abril de 2014
martes, 25 de febrero de 2014
En busca de la felicidad parte 1
- Ando buscando La felicidad.
- Seguí todo derecho y en el roble grande a la derecha.
- Gracias.
viernes, 14 de febrero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
lunes, 13 de enero de 2014
domingo, 12 de enero de 2014
Se bamboleaba. De un lado al otro, y de un lado al otro. Venía un viento calentito, de esos vientos de primavera que parecen espesos y huelen a tranquilidad. Y soñó con una travesía en el mar, con un barco de madera lustrada y velas que parecen nubes. Y soñó con el mar verde azulado. Y a la noche se veían todas las estrellas, y el viento tenía gusto a sal.
sábado, 14 de diciembre de 2013
sábado, 16 de noviembre de 2013
-No sé. ¿Por qué crees que le tiene miedo a algo? Es una adulta ¿no? y los adultos y los monstruos no tienen miedo.
-Oh, los monstruos sí que tienen miedo-dijo Lettie-por eso son monstruos. Y en cuanto a los adultos...-dejó de hablar y se frotó su pecosa nariz con un dedo-.Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y siempre parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre, como cuando tenían tu edad. La verdad es que los adultos no existen. Ni uno solo, en todo el mundo. -se quedó pensando un momento, luego sonrió-. Solo mi abuela, claro está-
El océano al final del camino - Neil Gaiman
-Oh, los monstruos sí que tienen miedo-dijo Lettie-por eso son monstruos. Y en cuanto a los adultos...-dejó de hablar y se frotó su pecosa nariz con un dedo-.Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y siempre parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre, como cuando tenían tu edad. La verdad es que los adultos no existen. Ni uno solo, en todo el mundo. -se quedó pensando un momento, luego sonrió-. Solo mi abuela, claro está-
El océano al final del camino - Neil Gaiman
sábado, 19 de octubre de 2013
sábado, 21 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
sábado, 31 de agosto de 2013
Hay secretos de la boca y secretos del corazón.
La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes.
Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos a mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven.
Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos todos los días, obligándolos a permanecer en lo más profundo de nosotros. Allí se quedan, volviéndose cada vez más pesados, enconándose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar el corazón que los contiene.
El temor de un hombre sabio-Patrick Rothfuss
La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes.
Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos a mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven.
Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos todos los días, obligándolos a permanecer en lo más profundo de nosotros. Allí se quedan, volviéndose cada vez más pesados, enconándose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar el corazón que los contiene.
El temor de un hombre sabio-Patrick Rothfuss
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